Guía de Santiago de Chile: la escapada perfecta

Cerro San Cristóbal en Santiago Vista desde uno de los cerros chilenos

La capital chilena es uno de los destinos más demandados para disfrutar de una corta escapada.

Muchos viajeros eligen Chile como destino para sus vacaciones. La urbe sudamericana destaca, en contraposición con otras ciudades de la región, por la prolijidad de sus calles y la eficiencia de sus servicios. Además, numerosos turistas ven a Santiago como el centro neurálgico de todas sus compras, especialmente en cuanto a vestimenta y electrónica se refiere. En The Walking Bread te ofrecemos una pequeña guía para disfrutar de todo lo que tiene para ofrecer este destino.

Transporte

Uno de los fuertes de Santiago es su transporte. Moderno, seguro y puntual (aunque algo caro para los bolsillos más modestos). Desde el aeropuerto tienes distintas opciones para llegar a la ciudad, aunque la más recomendable y económica es tomar cualquiera de los autobuses ofrecidos por Turbus y Centropuerto frente a la puerta 5 de la zona de llegadas internacionales. El costo es de $1800 y se debe pagar en efectivo (por lo que es recomendable cambiar dinero en el aeropuerto cuando aterricen). Para en distintas estaciones de la línea 1 de metro, por lo que pueden hacer fácilmente combinaciones.

En general, no hay mayor problema para moverse por la ciudad con su metro, con multitud de líneas y estaciones, con las que podrás visitar los lugares más icónicos de la ciudad. Su precio depende del tramo del día en que lo tomes (oscila entre los $630 del horario menos transitado y los $760 de la hora punta). 

Alojamiento

Hay multitud de opciones para alojarse en la ciudad, aunque si dispones de un presupuesto más acotado, lo ideal sería que ahorrases algo de dinero en este aspecto. En Airbnb tienes excelentes opciones con una buena relación precio-calidad, independientemente de si vas solo o acompañado.

Palacio de la Moneda en Santiago
El Palacio de la Moneda de Santiago de Chile

Lugares de interés

Parque Metropolitano. Se trata del parque urbano más grande de Chile y tiene una de las vistas más bonitas de la ciudad desde el cerro San Cristóbal. Ideal para perderse caminando y pasar un día tranquilo al sol del mediodía.

La Chascona. Una de las tres casas de Neruda (las otras dos están en Isla Negra y Valparaíso). La entrada asciende a $7000, e incluye audioguías em varios idiomas. También está en El Barrio de Bellavista.

Cerro Santa Lucía. No es tan impresionante como su homólogo San Cristóbal, pero es una de las visitas interesantes en Santiago. Especialmente indicado para parar un rato a leer un libro en sus jardines, poco transitados en horario laboral. En ellos se respira paz.

Centro Cultural Palacio de la Moneda. Seguramente no aparezca en muchas guías sobre la ciudad pero, sin lugar a dudas, es una de las visitas obligadas. Se encuentra debajo del propio Palacio de la Moneda, y en su interior alberga multitud de exposiciones y proyecciones gratuitas para los autóctonos y para los foráneos. Su propuesta varía cada semana, así que harás bien en consultarla antes de viajar.

Mercado Central. En medio de la vorágine de la ciudad, se levanta el Mercado Central de Santiago, un oasis de pescado y mariscos que hará el deleite de los foodies. Indicado para comer al paso un ceviche en cualquiera de los puestos de su interior.

Plaza de Armas.  Es el núcleo del centro histórico de la capital.​ Está a los pies de la Catedral Metropolitana de Santiago y por sus calles transitan diariamente miles de chilenos que trabajan en el centro de la ciudad.

Ceviche de salmón del Mercado Central
En el Mercado Central puedes comer rico y barato.

Dónde comer

Santiago tiene una oferta gastronómica muy variada, aunque su eje principal es el pescado y los mariscos, ambos de buena calidad y con precios razonables para los extranjeros. Te contamos algunos lugares en los que puedes parar a comer algo en la ciudad.

The Krossbar. Hay mucha cerveza artesanal en Santiago de Chile y, por tanto, una gran cantidad de cervecerías. Una de las más recomendables es Krossbar, que elabora la suya propia y tiene buenas opciones para acompañarla. Se ubica en el barrio de Bellavista, dónde predominan las opciones para salir a comer y/o cenar.

Mercado Central. Sí, no se asombren. El Mercado de Santiago es la mejor opción si ustedes quieren comer pescado fresco. ¿Más fresco que en el mercado? Cualquier de sus puestos es suficiente para saciar el capricho. Especialmente indicado el ceviche de salmón.

La tasca del mar. Ubicado en Las Condes, un barrio residencial y verde, este restaurante destaca por sus platos de la mar. Buenas cervezas, copiosos platos principales e interesantes empanadas de mariscos. Ambiente adulto, no muy millenial.

Las coloridas calles de Valpo
Todas las calles de Valparaíso parecen sacadas de un cómic.

Alrededores

A poco tiempo de Santiago en bus encuentras varias maravillas que debes visitar sí o sí para que la experiencia sea completa. Los buses salen desde la estación de metro de Universidad de Santiago o Los Pajaritos, dependiendo el lugar que elijas, y los precios oscilan entre los $4000 y los $6000 (en ocasiones puedes atenerte a promociones por comprar pasajes de ida y vuelta).

Valparaíso. A poco más de una hora de distancia de Santiago, encuentras la ciudad bohemia de Valparaíso, un auténtico baño de fachadas coloridas y callejuelas empedradas que contrasta con lo visto en la capital del país. Para llegar a ella debes dirigirte a la estación de metro Los Pajaritos y preguntar por las distintas compañías que viajan diariamente a Valpo (precios alrededor de los $6000). Una vez allí, puedes subir al Cerro Concepción caminando y disfrutar de las estrechas calles pintadas de colorines; acudir a La Sebastiana, una de las casas de Pablo Neruda (con el mismo precio y condiciones de las otras dos); ascender en el pintoresco ascensor Polanco; o perderte caminando por las calles y parar unos segundos frente al Palacio Vergara. Si quieres comer algo al paso, acude a Delicia Express (Urriola 358), un pequeño rincón donde hacen unas empanadas tremendas desde $1500.

Viña del Mar. Está coqueta ciudad está al lado de Valparaíso. Al contrario que Valpo, Viña es algo más parecido a Santiago de Chile… pero con la ventaja, además, de tener costa. Especialmente indicado tomar una cerveza en alguno de los puestitos de la playa de Reñaca, mientras disfrutas del atardecer y el sonido de las olas. Seguramente te hagas una foto con el reloj de flores que hay a la entrada de la ciudad.

Isla Negra. No es tan turística como Valparaíso o Viña del Mar, pero Isla Negra tiene un encanto especial. El camino es algo más largo (calcula un recorrido cercano a las dos horas) y los autobuses parten desde la estación de Universidad de Santiago (recomendable preguntar allí por horarios, ya que al no ser un destino tan turístico como los otros, la frecuencia no es la misma). En Isla Negra el mayor reclamo es la casa de Pablo Neruda (en la que el escritor murió), que goza de unas vistas privilegiadas del mar desde sus ventanales. Merece la pena ir hasta allí sólo por deambular por los pasillos de la vivienda del escritor chileno. Ah, y si te entra algo de hambre tras visitar el museo, déjate caer por La cava de Pablo (Psje. Gonzalito, Isla Negra), un restaurante a pocos pasos de la casa de Neruda que presume de abastecerse con productos orgánicos, saludables y económicos de productores de la zona.