Niño Gordo, el restaurante argentino que causa furor en Instagram

El rojo predomina en Niño Gordo
El techo de Niño Gordo.

Si hay una red donde la realidad es linda y perfecta, ésa es Instagram. Todo lo que aparece en el rincón de Mark Zuckerberg está repleto de filtros, poses perfectas y lugares paradisíacos que conquistan a los ojos de sus usuarios, quiénes pasan horas regando likes en su feed con la aspiración de vivir lo que ven en la pantalla. Bajo esa premisa parece creado Niño Gordo, el nuevo furor de Palermo, el barrio gastronómico por excelencia de Buenos Aires. Es imposible resistir el impulso de fotografiar todo. Desde que aterrizas en su vereda, Niño Gordo te engatusa con sus figuras, sus paredes ploteadas y sus lámparas de papel, que inundan el ambiente de un filtro rojo y tenue. Cuando recién te sientas, ya llevas viviendo la experiencia desde hace varios minutos

Todo es cool, y los camareros no son excepción a la regla. Ningún cuerpo sin tatuajes, ningún peinado ortodoxo. Se esmeran en explicarte la carta, quizás el único jeroglífico del lugar. Separan la oferta en raciones (platos más pequeños, entremeses para abrir boca) y opciones para compartir (apenas 4 propuestas algo más contundentes). La proporción que sugieren es 3-1, pero te aseguramos que es desmesurada. 2 raciones y uno contundente es suficiente. La selección de vinos es corta y excelsa, las mejores bodegas tienen presencia en la carta.

Fusión asiático - argenta
El Bife de chorizo de Niño Gordo.

Su fusión asiática-argentina tiene luces y sombras. Son excelsas las mollejas con chili, miso, choclo, akusai y cilantro; también son un acierto los dumpligs de pato; pero no corrieron la misma suerte su Pak choy con boquerones, kale, tock y cubitos de manzana; o el Bife de chorizo con arroz, wakame, lechuga, shiso y samiang (que el camarero recomienda comer en wraps, pero que en el mundo real resultan imposibles de armar).

La cuenta ronda los AR$600 por persona, dependiendo siempre de qué elijas para beber (sin vino, la cifra final puede bajar notablemente). El regusto final es positivo porque el ambiente está ideado para sorprender y las lagunas de algunos de sus platos no opacan la experiencia total. Además, seguramente para el final de la noche ya te hayas hecho con un buen backup de fotos para tu perfil.

Niño Gordo, Thames 1810, Tlf: 011 2129-5028